Poker: Competencias no convecionales
El jugador de poker es una persona que generalmente tiene tiempo libre y que le apasiona lo extremo y la adrenalina. Aunque sea de no creer, se han disputado torneos de poker abajo del agua y también en lugares con frío extremo como el círculo polar ártico. La idea es combinar aventura y excentricismo con poker. Los organizadores de este tipo de competencias, afirman que jugar en situaciones extremas ayuda al jugador a controlar la ansiedad y a ver si es capaz de concentrarse en su juego y su estrategia más allá de lo que pase en el contexto. Y vaya si se necesita concentración para no pensar en el frío y pensar, en cambio, en las cartas. Encima, parece que los que iban perdiendo debían quitarse algo de ropa.
En las hermosas islas de Las Antillas se han disputado varios torneos de poker acuático, que se jugaron con asistencia de buzos profesionales que se encargaron de trasladar la mesa de juego hasta las profundidades y de asistir a los jugadores. Por supuesto, también se usaron naipes aptos para el agua.
También se han realizado torneos de poker en un avión, eso no tendría nada de particular ni de extremo, excepto que les contemos que los jugadores que perdían tenían que lanzarse en paracaídas para volver a su destino.
Las experiencias de los jugadores que disputaron estas competencias coinciden en afirmar que es un momento inolvidable donde se pone en juego la concentración, y donde también juega a favor la motivación de ganar ese juego.



